Carta a mi futuro Presidente

Sr. Futuro Presidente,

No se si se llamará Mariano, Pedro, Albert o Pablo pero seguro que está muy preocupado con conseguir en las siguientes semanas convencer a muchas personas de que usted es la persona indicada para mejorar la vida de los ciudadanos de este País.

Somos un grupo de médicos que llevamos en precario décadas esperando que alguien se digne a solucionar nuestra situación. Le explico, desde los años ochenta hasta ahora la oferta de formación de médicos especialistas, la demanda de plazas de formación y la demanda de especialista ha sido totalmente inadecuada. En los años 80 y 90 miles de médicos vieron como se les cerraba la puerta de la especialización MIR por falta de plazas a la vez que alguien les daba una oportunidad de especializarse y empezar a trabajar como especialista. Faltaban especialistas por todas partes por lo que se formaron miles. Ha ocurrido con otras profesiones como notarios, jueces…

El sistema sanitario público crecía y necesitaba de gran cantidad de facultativos especialistas que no se formaban por la vía MIR. Con los años se formó una gran bolsa de médicos especialistas sin título oficial (MESTOs) que precisó varias regularizaciones en 1994 y 1999. Nuestros compañeros obtuvieron el título de especialista y desde entonces ejercen sin problemas. La última regularización del 1999 dejó a muchos MESTOS sin poder acceder al título por no cumplir el requisito solicitado de tiempo de ejercicio. Además se añadieron otros MESTOS posteriormente ante la gran demanda de especialistas no satisfecha por la vía MIR aumentando la bolsa de Mestos actual. Desde entonces no se ha planteado ninguna solución más.

En la actualidad somos más de 2000 médicos que continuamos ejerciendo como especialistas sin título oficial después de 10, 15 o 20 años. Nuestra situación es incomoda y peligrosa. Genera precariedad laboral y baja autoestima. Somos juguetes rotos que ahora molestan después de haber trabajado para que nuestro sistema sanitario se sostenga.

Desde hace dos legislaturas se nos promete una regularización que no llega y cada vez nos perjudica más. Promesas que no se cumplen una y otra vez.

No somos niños, algunos ya cerca de la jubilación pero otros aún con 20 años de posible ejercicio por delante. En esto años nuestra experiencia y formación continuada nos permite ejercer con normalidad sin diferencia con los especialistas vía MIR, pero sin seguridad laboral.

La angustia en que vivimos nosotros y nuestras familias es inmensa por eso me gustaría que se pusieran en nuestro lugar. Seguramente alguno de nosotros les ha atendido o a su familia alguna vez en la vida. Hemos podido traer su hijo al mundo, operado de su cadera a su madre, ser el pediatra de su hijo o el anestesista de su cirugía. Seguro que nunca ha oído hablar de nosotros pero existimos en hospitales públicos y privados incluidos centros Universitarios o de gran prestigio.

Ahora si ya se ha puesto en nuestro lugar ¿Está dispuesto a solucionar el problema de miles de familias? En sus manos está.

Un saludo,

Un médico especialista sin título oficial.

 

La solución italiana, también para nuestros mestos y festos!

Gracias a una decisión diligente del Gobierno italiano, una puerta se ha abierto para más de 2.000 médicos españoles, los médicos especialistas sin el título oficial (mestos), que atesoran un ejercicio profesional en una especialidad fehacientemente demostrable, comprobable y contrastable de entre 10 y 30 años. Durante mucho tiempo nuestros responsables políticos se han escudado en que el marco legal existente y la Unión Europea (UE) no permitía el reconocimiento de los títulos a los mestos, pero en noviembre de 2013 estos argumentos se han venido abajo. La Comisión Europea, a través de la Directiva 2013/55, ha instado a sus Estados miembro a reconocer los títulos de especialista otorgados en Italia a los médicos que acrediten 10 años consecutivos de ejercicio en una misma especialidad. Éste es el único requisito exigible.

De este modo, España deberá reconocer la titulación de especialista a los médicos italianos a partir de 2016 mientras sigue rehuyendo su responsabilidad hacia los profesionales autóctonos que se encuentran en esa misma situación. Y es que si los mesto españoles no obtuvieron en su día la titulación no fue por desidia sino por la falta de planificación de las autoridades sanitarias y educativas del momento. Un 41,5 por ciento de los licenciados en Medicina entre 1980 y 2003 no pudieron acceder a la única vía de formación médica especializada existente. Pero ello no supuso el destierro laboral de dichos profesionales, todo lo contrario. La necesidad de dar cobertura asistencial a la población hizo que el sistema sanitario español contratase a estos licenciados y los formase fuera del método de residencia para poder contar con su ejercicio profesional como especialistas.

Si bien es cierto que en los años 1994 y 1999 se llevaron a cabo dos procesos de regularización, no es menos cierto que ambos procedimientos resultaron insuficientes, aunque ahora el Ministerio de Sanidad se ampare en ellos para negar la posibilidad de abrir un nuevo marco regulador a imagen y semejanza del que se ha llevado a cabo en Italia. Según el Ministerio, la Directiva Comunitaria 2005/36 califica como “único” el proceso español de 1999, pero lo cierto es que esa norma tan sólo atañe al reconocimiento de títulos entre países de la UE (artículo 27.2) por lo que nada impediría que España abriera un nuevo proceso de reconocimiento de titulación, como mínimo para ejercer dentro de las fronteras de su propio país. Además, hay que recordar que a día de hoy ese artículo no se ha modificado para dar cabida a una eventual regularización mesto porque desde el Estado español nadie lo ha solicitado.

Si analizamos el Real Decreto 1497/1999, pensado para resolver la cuestión de todos los licenciados anteriores a 1995 que no accedieron a una plaza de formación MIR, veremos que dejó a muchos de ellos fuera del proceso por su falta de flexibilidad y por la arbitrariedad con la que actuaron algunas comisiones examinadoras. No obstante, pese a quedar fuera del amparo de la titulación oficial, eso no supuso un freno para la continuidad laboral de los mestos, quienes seguían siendo necesarios para el sistema sanitario.

Con garantías y seguridad

Así pues, nos encontramos ante un colectivo numéricamente pequeño que no obtuvo una solución en aquellas primeras normas regularizadoras y que requiere del amparo administrativo para ejercer su actividad con garantías y seguridad. El tercero y esperemos que definitivo proceso de titulación mesto no debe abrir conflicto alguno con otros colectivos médicos al tratarse de profesionales que disponen de un lugar de trabajo consolidado, por lo que su reconocimiento legal no comportaría la entrada de más competencia en el mercado laboral.

Por todo lo anterior se deduce que se trata de una decisión que responde a la mera y simple voluntad política, la voluntad de solventar una cuestión objetivamente justa que supone un deber moral para con los profesionales afectados. Negarse a ello no es más que ahondar en la discriminación del colectivo de mestos. Porque es muy difícil creer que el Gobierno prive a sus médicos de derechos que concede a foráneos; no puede ni debe caber semejante agravio comparativo en nuestro Estado de derecho.

En caso de que el Ministerio de Sanidad se mantenga inflexible se corroborará lo que ya sabíamos y hemos venido manifestando durante todo este tiempo: la alusión a Bruselas no es más que la excusa esgrimida para eludir la toma de decisiones. El ejemplo italiano rechaza cualquier otro fundamento y saca a relucir aquello que siempre ha estado en el sustrato del conflicto: el temor al enojo de los médicos residentes y la oposición del Consejo Nacional de Especialidades.

Pero estamos convencidos de que ha llegado la hora de dejar atrás los temores y los reproches. La oportunidad se presenta propicia para que los actuales titulares de los ministerios de Sanidad y de Educación sigan el ejemplo de Italia y solucionen de una vez por todas el problema de los mestos. Se trata de una decisión política que, bien planteada, carecerá de efectos colaterales, ya que ha contado y cuenta con el apoyo de todos los estamentos médicos y sociales, y ahora también políticos.

Ricardo Yago Escobedo.Presidente de la Asociación de Mestos y Festos de España.

AUTOREFLEXIÓN

Han pasado casi dos años  desde que se inició esta legislatura y parecía que nos acercábamos a nuestro objetivo. A  pesar de que hemos sido positivos y trabajadores seguimos en la casilla de salida, en la misma situación. Cada vez parece que ya vamos a tocar la solución pero no llega.

Representamos a varios miles de profesionales sanitarios que en su día a día ejercen como verdaderos especialistas con la constante inseguridad que genera el no tener un Título oficial que lo avale.

Algunos trabajamos duro desde hace años con el objetivo de solucionar nuestro problema y  el de esos miles de especialistas. Pero esto  no es suficiente. Necesitamos que nuestro batallón de especialistas empiece a trabajar para si mismo y no esperar que unos pocos consigan el milagro.

Sabemos que somos varios miles pero ¿donde están ? No podemos dejar nuestro futuro delegado en unos cuantos que además de cumplir con su jornada laboral y familiar, se esfuerzan dedicando  un tiempo robado a una empresa tan importante como es conseguir una solución  para nuestro problema.

Hemos de hacer reflexión y pensar en qué podemos mejorar esta situación. Todos podemos aportar algo, hay trabajo para todos.Esto es un trabajo de fondo. A nadie le interesa tu problema más que a ti.  Es verdad que nuestra situación no es muy justa pero eso no nos autoriza a dejarnos llevar de la idea de que otros o el tiempo ya lo solucionaran.

Posiblemente hemos llegado a esta situación por nuestra pasividad y poco espíritu reivindicativo. Por eso algo hemos de hacer de forma muy distinta a lo que hemos estado haciendo hasta ahora. Seguramente hemos contribuido a que nuestro problema no tuviera una solución por que nos hemos dedicado a ser unos buenos especialistas y hemos esperado que eso fuera un argumento de peso para nuestra solución.

Piensa en cuantas veces has deseado que el final de este proceso llegue ya. Como cambiara tu seguridad en tu trabajo y como mejorará tu autoestima.

Por todo esto si eres MESTO, FESTO o cualquier otro profesional sanitario sin título oficial de especialista no dejes nunca de pensar que tu puedes colaborar en conseguir un cambio que resultará sustancial en tu vida. Ahora tu ayuda puede ser decisiva, este es un trabajo de juntar esfuerzos . Te esperamos para que nuestras fuerzas no flaqueen para llegar a todo el mundo y para que de una vez por todas consigamos la solución a nuestro problema.

Todo juntos podemos más!!

ERES UN ESPECIALISTA

Hace casi dos décadas y por motivos personales varios, decidiste aprovechar una oportunidad. Eran tiempos en los que podías tardar años  en obtener una plaza en la deseada vía MIR. Alguien apostó por formarte, tu apostaste por formarte como muchos otros de tu generación en una especialidad que ahora es TU especialidad. Viste como muchos de tus compañeros conseguían un título oficial y pensaste que un día llegaría TU TÍTULO.

Pasaron los años y te has seguido formando. Sin título uno no puede arriesgarse a no tener actualizados sus conocimientos y con la velocidad que lleva la ciencia cualquier conocimiento queda obsoleto en menos de una década. Es decir formarse en el mejor de los sistemas de formación y no actualizarse con formación continuada puede llevar a ser un peligro público que nadie vigila ,pero tu necesitas estar siempre formándote. Ha llegado un punto en que eres un profesional senior con experiencia y formación suficiente para ser reconocido por tus compañeros de especialidad u otras especialidades.  Tu ejercicio diario es valorado por tus pacientes y por tu equipo que confía en ti. Con suerte has podido progresar en tu carrera profesional y liderar a un grupo de especialistas pero seguro que tu progreso está limitado. Tu no tienes el título oficial.

Para nada vale traer al mundo a el hijo de…, operar la cadera a la madre de…,  ser el pediatra del niño de….,  o el psiquiatra que controló la adicción de….., cualquiera de nuestra clase dirigente. Ellos nos contratan y nos utilizan pero permiten esta situación de menosprecio que pesa sobre unos miles de médicos. Nuestros dirigentes son conscientes de la situación en que vivimos?

Cuantas veces te repites que si tuvieras este título que debería acompañar a tus conocimientos actuales podrías progresar de otra manera en tu carrera profesional, cuantas veces te sientes que no puedes estar ahí donde tu querrías.

Esta situación tiene una solución fácil solo hay que esperar a que alguien se moleste en  dejarte demostrar que ERES UN ESPECIALISTA.

La historia de Hamilton Naki ayudante en el primer transplante de la historia , condenado durante casi cuatro décadas al anonimato por su condición de negro en el país del apartheid , nos recuerda a nuestra situación. ¿Dejaremos que nuestra historia se parezca a  uno de los episodios más vergonzosos de la medicina moderna ?.

http://www.erroreshistoricos.com/curiosidades-historicas/351-el-cirujano-clandestino-hamilton-naki.html

hamilton-naki

Años de precariedad laboral consentida se pagan con paro.

La mala planificación del sistema de formación MIR junto con un crecimiento explosivo de nuestro Sistema Nacional de Salud han permitido que un especialista sin título oficial (MESTO o FESTO) llegase a ser un especialista senior con un contrato precario.
Esta situación se sostenía sólo gracias al importante déficit de especialistas que ha sufrido nuestro sistema. Nuestra precariedad no era valorada como precariedad ni por nosotros mismos ni por ningún ningún sindicato , colegio de médicos ni otra organización.
No solo no nos faltaba un puesto laboral a nosotros si no que la necesidad de especialistas era tan alta que además nuestros dirigentes decidieron incluso hacer “excursiones” a países extracomunitarios para conseguir cubrir las plazas de sus centros sanitarios. Tantos médicos extracomunitarios vinieron como licenciados en 10 años.Había trabajo para todos, todo el mundo vivía feliz y esa felicidad nos ha dejado engañar. Hemos sido poco reivindicativos esperando que el tiempo nos trajera una solución. No hemos sido realistas, no hemos visto la situación peligrosa en la que vivíamos.
Ahora las circunstancias han cambiado radicalmente, El paro médico ya está aquí y vemos que fácil y barato es utilizar la falta de una titulación oficial en un colectivo que no tiene consolidado su puesto de trabajo.
Desde el País Vasco o desde Murcia, de todo el país nos llegan noticias de compañeros MESTOS que están perdiendo su puesto de trabajo. La carrera profesional por supuesto es imposible para nosotros.
En fin, este es el pago que recibimos por haber sido pacientes, por ser poco reivindicativos por ser discretos y trabajadores.

Blog-Mestos (18)

 

Ya estamos aquí !!!

 

Hartos de ser invisibles nos hemos decidido a tener un rinconcito en el espacio digital donde poder  expresar nuestros sentimientos y aquí estamos!!!

Es difícil de empezar con nuestra historia pero es una historia que se remonta a varias décadas.

Corrían  los años ochenta cuando se decidió tener un sistema regulado de formación especializada,  el  sistema MIR , además de números clausos para regular el número de licenciados en medicina.

Eran tiempos de paro médico y también de crecimiento de nuestro sistema de salud. Una mala planificación del Estado expulsaba del sitema MIR  a sus licenciados mientras ampliaba sus servicios progresivamente de manera que la necesidad de especialistas era siempre muy superior a la planificación MIR del Estado.

Con este panorama de déficit de especialistas y miles de licenciados expulsados del sitema MIR nacieron los MESTOS. El sistema necesitado de especialistas empezó a formar paralelamente sus propios especialistas y de esta manera cubrió sus necesidades.

En los años noventa la realidad imperante era una generación de especialistas que empezaban a tener una carrera profesional y que eran  reconocidos como especialistas por sus compañeros y demás profesionales. Tal evidencia llevó a una necesidad de regulación y surgieron los R.D de 1994 y 1999.

En la última ocasión de regulación en R.D 1497/ 1999 el filtro de años de ejercicio profesional dejó a algunos de nosotros a las puertas de la regulación por escasos meses e incluso por días de ejercicio. Vimos como nuestros compañeros accedian al codiciado “Título de Especialista” y quedábamos de nuevo expulsados del sistema.

Estabamos en 2003 cuando se hicieron los últimos exámenes y se acababa un proceso que duró casi cuatro años y que muchos seguimos muy de cerca . En esos años el sentimiento de pena se mezclaba con el de esperanza de que algún día lograríamos nuestra homologación.

A pesar de que el último proceso de homologación se declaraba como último y escepcional los actores que cocinaron este proceso nos transmitieron que con paciencia un nuevo proceso regulador sería necesario y sería nuestro turno.

Han pasado casi catorce años y se han ido incorporando nuevos compañeros que se formaron a lo largo de los siguientes años. La incompetente planificación siguió expulsando a miles de licenciados acumulados durante una década a pesar del intento de equilibrio entre licenciados y plazas de MIR dando oportunidad a la formación de  nuevos MESTOS.

Hemos tenido paciencia pero a partir del 2008 unos pocos decidieron empezar a trabajar para conseguir un nuevo proceso de regulación. Ha sido un trabajo constante, sobre todo de nuestro Presidente Ricardo Yago.

A partir del 2010 se crea una grupo de trabajo, nos organizamos para tener una identidad de grupo y se incorporan los farmaceúticos con especialidad hospitalaria sin título oficial (FESTOS).

Como muchos sabeis en Abril de 2011 nuestro trabajo parecía haber dado sus frutos, casi podíamos tocar nuestro título: todos los grupos parlamentarios del Congreso de Diputados estaban de acuerdo en que era necesario una regulación para los MESTOS y FESTOS. Faltaba un trámite parlamentario para que se inciase nuestra regulación. El apoyo de CIU a través de la personas de la Diputada Conxita Tarruella fue clave en todo este proceso pero desde el PP el mensaje era de apoyo a nuestra causa.

Durante semanas vivimos pegados a la agenda del Congreso de Diputados viendo que semana tras semana se aplazaban los trámites y con el adelanto del fin de la Legislatura se perdía la oportunidad de alcanzar nuestro objetivo.

En esos momentos el sentimiento de frustración era inmenso, en el mejor de los casos suponía aplazar cualquier esperanza al menos seis meses. Sólo entonces fuimos conscientes de que nos había faltado muy poco y que nos hacía falta tener consolidado un grupo y que necesitabamos una Asociación.

En Barcelona un peqeño grupo decidimos crear esta Asociación en el mes de Julio del 2011 y en 31 de enero del 2012 fundamos nuestra Asociación con diecisiete socios fundadores.

La nueva legistatura empezaba en Diciembre 2011  y la nueva  Ministra de Sanidad, Ana Mato  nos nombraba  en su discurso de investidura. Parecía que el apoyo que nos habían manifestado desde el PP desde la oposición en la anterior Legislatura tenía continuidad.

Han pasado  casi diecisiete meses  y ¿ dónde están aquellos apoyos y  promesas?

Enseguida vimos nuestro objetivo rebajado y lejos de una homologación de Título de especialista a una extraña “acreditación express” prometida hace ahora un año y que seguimos en espera de ver realizada.

Y mientras tanto ¿qué ha ocurrido en nuestro mundo laboral? Nuestra supervivencia en el sistema siempre se fundamentó en un constante déficit de especialistas que ha permitido que nuestra precariedad laboral se viviera con cierta relatividad y poco espíritu reivindicativo. Ahora nuestro ecosistema se ha destruido y cuando el paro en el sector médico es una realidad somos el colectivo  senior más vulnerable.

Despues de años de permitir que el sistema nacional de salud se aprovechase de nuestra situación y despues de años de ejercicio y formación continuada, vemos que nuestros puestos de trabajo peligran a una edad en la que tenemos poco margen de maniobra y mucha responsabilidad familiar. Empieza a ser una tortura alargar un nuevo proceso de homologación.

Somos apenas unos miles, suficiente para necesitar una regulación pero una pequeña proporción en relación a los especialistas titulados. Detrás de cada uno de nosotros hay una familia que comparte  nuestro sufrimiento.

Bueno creo que ahora a estamos aquí y nos quedaremos hasta conseguir nuestro objetivo.

 

Blog-Mestos (25)